Una mujer de nacionalidad portuguesa falleció tras caer al pavimento desde el piso 27 de un edificio en el sector residencial de El Cangrejo, en Ciudad de Panamá, cuando intentaba tomarse una selfie sentada en la barandilla del balcón, al parecer un fuerte viento la tomó desprevenida.

De acuerdo con versiones extraoficiales, la mujer, no identificada, fue sorprendida por un golpe de aire mientras posaba para el autorretrato.

El diario local Crítica publicó en su página web que testigos indicaron que obreros de la construcción de edificios cercanos le pidieron que bajara de la barandilla, pero que no prestó atención o no escuchó la alerta, y unos cinco minutos después cayó al vacío.

Fuentes policiales dijeron a EFE que la mujer que perdió la vida en este accidente es de nacionalidad portuguesa.

El video del lamentable hecho se hizo viral en las redes sociales.

Tal parece que la moda de tomarse una fotografía tipo selfie se está convirtiendo en un peligro, incluso más del que las personas están expuesta en los deportes o juegos extremos.

Tan sólo la semana pasada se publicó un reporte en el que indicaba que más de 250 personas han muerto producto del afán de tomarse fotografías en primer plano con fondo espectaculares, pero  que esos segundos se convierten en los últimos de sus vidas.

¿Es una moda como los restos virales que también han cobrado vidas? Pues cada día aumenta la cifra de fallecidos por estar “a la moda” en una u otra cosa.

Lo más lamentable es que, en su mayoría, las víctimas son personas muy jóvenes con un futuro por delante.